Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, el laísmo es el uso impropio de 'la' en función de complemento indirecto femenino, en lugar de 'le'. La Real Academia Española explica que el laísmo se originó en la Castilla primitiva durante la Edad Media y se circunscribe básicamente a la zona central y noroccidental de Castilla. El Diccionario proporciona ejemplos de este 'uso impropio' de 'la', como 'Cuando abrió la Marcelina, la dijeron: ¿Vive aquí Marcelina Domínguez?' y 'Yo la di un beso a Josefa'. La norma culta del español estándar solo admite el uso de 'la' para complemento directo, como en 'La busqué (a Constancia) en los tres pisos'.