Felipe II de España e Isabel I de Inglaterra fueron dos monarcas que se enfrentaron por la hegemonía mundial en el siglo XVI. Felipe II fue educado para heredar un imperio y se convirtió en un hombre de Estado meticuloso, trabajador y con firmes creencias religiosas. Isabel I, por su parte, vivió una infancia tumultuosa y se convirtió en una mujer inteligente y carismática. La relación entre ambos monarcas pasó de ser cordial a ser de odio frontal, marcada por sus diferencias religiosas y políticas. Felipe II se casó cuatro veces, mientras que Isabel I se negó a casarse y se convirtió en la 'reina virgen'. La cuestión religiosa fue un punto de conflicto entre ambos, con Felipe II siendo un católico devoto y Isabel I siendo una protestante. Finalmente, ambos monarcas murieron después de más de 40 años de reinado, dejando un legado duradero en la historia europea.