Astronautas europeos han logrado imprimir metal en 3D en órbita por primera vez, utilizando una impresora especial en el laboratorio Columbus de la Agencia Espacial Europea. La impresora fundió alambre de acero inoxidable con un láser de altísima potencia, creando una letra "S" metálica. Esta prueba técnica certifica que la tecnología funciona en microgravedad y puede escalarse a piezas más complejas. La tripulación apenas activó válvulas y sistemas de seguridad, ya que la impresión se controla de forma remota desde Francia. La ESA aspira a ser neutral en desechos orbitales en 2030 y esta impresora de metal es pieza central de esa estrategia. Se prevé fabricar cuatro objetos más para compararlos con versiones hechas en Tierra y analizar cómo la microgravedad modifica la estructura interna de los metales. El objetivo es comprender cómo se comporta el material y preparar el terreno para una economía espacial circular, que incluye reciclar metales de satélites en desuso para darles una segunda vida en órbita.