La NASA está explorando el uso de micelio, la parte vegetativa de los hongos, como base para construir hábitats en Marte. El micelio puede crecer y formar estructuras resistentes, lo que lo convierte en una opción prometedora para la construcción in-situ. La idea consiste en transportar estructuras livianas preformadas que se activarían con agua y nutrientes en Marte, permitiendo que el micelio colonice el molde y forme una especie de 'cascarón' estructural. Los diseños propuestos por la NASA muestran una arquitectura inteligente, pensada en capas, con una cúpula de hielo como escudo natural contra la radiación cósmica, una capa de cianobacterias que aportaría oxígeno y alimento para los hongos, y el micelio consolidado como estructura y aislamiento. El uso de micelio ofrece ventajas logísticas y sostenibles, como reducir la masa necesaria en los lanzamientos y liberar espacio y recursos para otros elementos esenciales. Sin embargo, aún quedan obstáculos por superar, como asegurar que el proceso de crecimiento del micelio se mantenga confinado y esterilizado, y mantener el micelio vivo en un entorno tan seco y frío como Marte. Desde 2020, la NASA y otras instituciones han producido estudios y prototipos bajo la iniciativa mycotecture, incluyendo ladrillos de micelio combinados con biopolímeros y pruebas de cultivo en ambientes controlados.