El mundo animal está lleno de récords y rarezas. El corazón de una ballena azul late tan fuerte que puede escucharse a más de 3 kilómetros de distancia, mientras que un colibrí mueve sus alas hasta 80 veces por segundo. La naturaleza es también un escenario de rarezas, como la estrella de mar que puede regenerar partes de su cuerpo, o los tardígrados que han sobrevivido incluso en el espacio exterior. El guepardo puede alcanzar 100 km/h en apenas unos segundos, pero el halcón peregrino lo supera en velocidad al lanzarse en picado. La ciencia estudia todos estos casos para comprender mejor la evolución y, en muchos casos, inspirar nuevas tecnologías. El vuelo de los insectos, la piel de los tiburones o la visión de las mantis marinas han servido de base para avances en ingeniería y medicina. Un test curioso permite comprobar los conocimientos sobre estos animales sorprendentes.