El telescopio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha descubierto una ola cósmica gigante que atraviesa el disco galáctico de la Vía Láctea, extendiéndose a decenas de miles de años luz. El hallazgo, publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, podría obligar a reescribir lo que sabíamos sobre la estructura y la historia de nuestra galaxia. La ola se encuentra en las regiones más externas del disco, entre 30.000 y 65.000 años luz del centro galáctico, y se estima que tardará cientos de millones de años en recorrer el disco. El equipo, liderado por Eloisa Poggio del Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF), analizó estrellas jóvenes gigantes y Cefeidas, y encontró que todas mostraban el mismo patrón ondulante. La hipótesis más sólida apunta a una colisión con una galaxia enana hace cientos de millones de años como origen de la perturbación. La próxima publicación de datos de Gaia, prevista para 2026, ofrecerá mediciones aún más precisas sobre estrellas variables como las Cefeidas.