La formación de Mercurio ha sido un tema de debate durante décadas. Una nueva hipótesis propone que Mercurio se formó a partir de un choque entre dos protoplanetas de masas similares en las regiones internas del Sistema Solar. Esta teoría, liderada por Patrick Franco, sugiere que la colisión rozante entre los dos cuerpos podría haber dado lugar al planeta metálico y extraño que conocemos hoy. Los modelos dinámicos del Sistema Solar mostraban que los impactos entre cuerpos de masas muy desiguales eran extremadamente raros, lo que hacía que la existencia de Mercurio fuera difícil de explicar. La nueva investigación utiliza un método numérico llamado hidrodinámica de partículas suavizadas (SPH) para simular el impacto y reproduce con una precisión de error inferior al 5% la masa de Mercurio y su composición desproporcionada de núcleo metálico y fina capa de silicato. La misión BepiColombo será clave para validar o cuestionar este nuevo modelo. Mercurio sigue siendo el planeta menos explorado del Sistema Solar, pero investigaciones como esta demuestran que aún puede contarnos mucho sobre nuestro propio origen.