Un equipo internacional de investigadores ha examinado en detalle los tatuajes de una momia de hielo de 2.000 años hallada en Siberia. La momia, una mujer de unos 50 años, tiene tatuajes de leopardos, ciervos, gallos y una criatura mitad león y mitad águila. Los investigadores utilizaron fotografías digitales de infrarrojo cercano en alta resolución para crear un escaneo en 3D de los tatuajes. Los hallazgos sugieren que los tatuajes no eran solo una forma de decoración, sino un oficio que requería destreza y capacidad técnica. La momia fue encontrada en las montañas Altai de Siberia, en un sitio donde se hallaron enterradas muchas otras personas con tatuajes. El pueblo Pazyryk, al que pertenecía la momia, era un pueblo nómade de jinetes que vivían entre China y Europa. Los investigadores creen que los tatuajes fueron creados por artistas tatuadores especializados que utilizaron varias herramientas y técnicas. El estudio se publicó en la revista Antiquity y ofrece una nueva forma de reconocer la intervención personal en prácticas prehistóricas de modificación del cuerpo.