El Sudario de Turín ha sido objeto de debate durante siglos. Un análisis 3D realizado por Cícero Moraes, diseñador y especialista en reconstrucción facial histórica, sugiere que la imagen del Sudario no coincide con la anatomía humana. El estudio empleó programas de modelado 3D para recrear el contacto de una sábana con un cuerpo humano y encontró que las proporciones se distorsionaban. En cambio, cuando se aplicó la misma tela sobre una figura en bajorrelieve, la imagen resultante coincidía más con la del lienzo real. La hipótesis es que la imagen podría haberse producido mediante fricción o calor sobre una matriz rígida de madera, piedra o metal. El análisis evita la cuestión de la datación, pero se suma a un debate abierto desde hace décadas. Pruebas de carbono de 1989 ubican el lino entre los años 1260 y 1390 d.C., mientras que análisis con rayos X en 2022 sugirieron un posible origen del siglo I. El Sudario de Turín sigue desafiando a la ciencia y a la fe, y el misterio está lejos de resolverse.