La cultura pazyryk, datada entre los siglos IV y III antes de nuestra era, ha sido objeto de estudio gracias a la conservación de dos momias en el permafrost de las montañas de Altái en Siberia. Los científicos del Centro Nacional de Investigación de Restauro y Museología de Moscú han utilizado una técnica de imagen hiperespectral en el rango del infrarrojo cercano para analizar los tatuajes que decoran los brazos de estas momias. Los resultados han permitido establecer cómo se aplicaron las tintas, la profundidad de las incisiones y la manera en que los tatuajes evolucionaron en el tiempo. Se ha determinado que los tatuajes fueron realizados mediante múltiples incisiones muy pequeñas, de forma repetida, en la misma línea, y se rellenaban con una sustancia pigmentada negra, posiblemente carbón. La investigación sugiere que estos tatuajes podrían haber servido como marcas de filiación, indicadores de rango o elementos de identidad colectiva. La aplicación de imagen hiperespectral ha permitido identificar diferencias entre zonas tatuadas y no tatuadas, y ha permitido reconstruir fragmentos perdidos del diseño original. La resolución de la imagen ha sido de hasta 0,17 mm² por píxel, lo que ha permitido identificar zonas afectadas por alteraciones térmicas, daños mecánicos o contaminaciones posteriores.