Una misión liderada por un investigador de la Universidad de Fudan propone enviar una nave de unos gramos hacia el agujero negro más cercano, equipada con un microchip y una vela solar de 10 metros cuadrados. La nave sería impulsada por un sistema de láseres de alta potencia instalado en la Tierra, alcanzando un tercio de la velocidad de la luz. El viaje duraría unos 70 años si el objetivo estuviera a 20 años luz, y los datos tardarían otras dos décadas en regresar. El agujero negro más cercano conocido, GAIA-BH1, está a 1.560 años luz, pero se cree que podría existir otro a solo 20 o 25 años luz. La misión pondría a prueba la relatividad general de Einstein y podría confirmar la existencia de un horizonte de sucesos. El coste del sistema de láseres sería de cerca de un billón de euros.