Un astrofísico de la Universidad de Fudan, Cosimo Bambi, ha diseñado un plan para enviar una micronave del tamaño de un clip hacia el agujero negro más cercano a la Tierra, utilizando un sistema de láseres disparados desde la Tierra. El objetivo es probar los límites de la teoría de la relatividad de Einstein en un entorno extremo. La misión requeriría un billón de euros y tardaría alrededor de 80 o 100 años en completarse. La nanonave sería acelerada hasta un tercio de la velocidad de la luz y recopilaría datos sobre el agujero negro, incluyendo la existencia de un horizonte de sucesos y la validez de la relatividad general de Einstein. El agujero negro más cercano conocido se encuentra a 1.560 años luz, pero se cree que podría existir uno más próximo, a 20 o 25 años luz de la Tierra.