Un estudio respaldado por la NASA y la Universidad de Toho predice que la vida compleja desaparecerá alrededor del año 1.000.002.021 debido al aumento de tamaño del Sol y su conversión en una gigante roja. Esto elevará la radiación a niveles que harán hervir los océanos y esterilizarán la superficie. Los científicos Kazumi Ozaki y Christopher Reinhard señalan que la pérdida de oxígeno será consecuencia directa del aumento térmico y del impacto sobre la fotosíntesis. La Tierra retrocederá a un estado primitivo, habitada únicamente por microorganismos anaeróbicos. Ya existen señales tempranas, como tormentas solares que han alterado satélites y comunicaciones. El pronóstico ha reavivado el interés en la búsqueda de exoplanetas habitables para garantizar la supervivencia de la humanidad. La fecha señalada es dentro de mil millones de años, lo que puede parecer lejano, pero la actividad solar ya muestra cómo puede erosionar la estabilidad planetaria.