Los paleontólogos han descubierto un reptil del Jurásico llamado Breugnathair elgolensis, que tiene un cuerpo corto y los miembros de un gecko, pero con mandíbulas y dientes en gancho similares a los de las pitones actuales. El fósil fue encontrado en 2015, pero inicialmente se pensó que pertenecía a animales diferentes. La reclasificación del fósil lo ubica en el grupo de escamosos extintos Parviraptoridae. El análisis del fósil utilizando técnicas de imágenes 3D y rayos X reveló una criatura híbrida con aspectos de lagarto y serpiente. La criatura medía unos 35 centímetros de largo y probablemente se alimentaba de lagartijas o crías de dinosaurio. El descubrimiento plantea preguntas sobre el origen de las serpientes y sugiere que los ancestros de las serpientes podrían haber sido diferentes a lo que se esperaba. Los investigadores, incluyendo a Roger Benson y Susan Evans, han publicado sus hallazgos en la revista Nature.