Un equipo de la Universidad de San Pablo ha descubierto que en la especie Poecilaemula lavarrei, conviven machos de aspecto imponente y otros discretos y furtivos, ambos igual de eficaces en el apareamiento. Las hembras copularon con el 87% de los machos grandes y con el 89% de los discretos. El equipo detectó variaciones en los genitales masculinos según el tipo de macho. La dieta abundante durante el crecimiento favorece el desarrollo de machos robustos, mientras que la escasez de alimento produce ejemplares pequeños y sigilosos. El descubrimiento desafía las teorías clásicas que asocian la reproducción con la fuerza y el dominio. La especie Poecilaemula lavarrei demuestra que la naturaleza no apuesta por una única vía: tanto la agresividad como el sigilo pueden asegurar descendencia. El estudio se publicó en la revista Evolution y se recomienda ampliar el estudio a otras especies de opiliones y arácnidos.