Un equipo de paleontólogos ha descubierto en un fósil de Platysomus, una especie que vivió hace 310 millones de años, una estructura única que podría redefinir la evolución de los peces. La estructura, formada por una placa de dientes sostenida por los huesos branquiales, indica un cambio funcional en la forma de alimentarse de estos animales acuáticos. El descubrimiento sugiere que Platysomus desarrolló esta placa inferior articulada para triturar alimentos duros, algo que hoy podríamos comparar con la manera en que ciertos peces actuales procesan conchas y caparazones. El estudio, publicado en Biology Letters y respaldado por la National Science Foundation de Estados Unidos, contribuye al entendimiento de cómo ciertas estructuras biológicas surgen, desaparecen o reaparecen a lo largo del tiempo. El paleontólogo Matt Friedman, de la Universidad de Michigan, explica que este hallazgo no sólo aporta un dato curioso sobre un pez extinto, sino que revela patrones evolutivos comunes. La especie Platysomus vivió durante el periodo Pensilvánico, hace aproximadamente 310 millones de años.