Un estudio publicado en Animal Cognition cuestiona la narrativa tradicional sobre la domesticación de los perros. La investigación, realizada en el Wolf Science Center de la Universidad de Veterinaria de Viena, involucró a 11 perros y 11 lobos socializados con humanos desde cachorros, así como a 7 perros domésticos adicionales. Los resultados mostraron que, aunque los perros se acercaban más a los humanos y mantenían el contacto visual más tiempo que los lobos, las diferencias entre ambas especies fueron más moderadas de lo esperado. Los investigadores también encontraron que los humanos mostraban sesgos claros al interactuar con los perros, lo que plantea la pregunta de si la conducta canina sumisa y predispuesta a la interacción con los humanos es realmente un rasgo específico de la especie o parte de un ciclo de influencia mutua. El estudio sugiere que la domesticación no es un proceso lineal y unidireccional, sino un entramado de influencias mutuas. Los autores del estudio, Svenja Capitain y Friederike Range, entre otros, publicaron sus hallazgos en 2025.