Un equipo internacional de investigadores ha descubierto un fósil de sanguijuela de 437 millones de años de antigüedad en Wisconsin, lo que sugiere que las sanguijuelas son 200 millones de años más antiguas de lo que se pensaba. El fósil, llamado Macromyzon siluricus, es el primer fósil de sanguijuela completo jamás descrito y carece de ventosa anterior, lo que sugiere que las primeras sanguijuelas no se alimentaban de sangre. En su lugar, es probable que se alimentaran de pequeños invertebrados marinos. El descubrimiento ha sido publicado en la revista PeerJ y ha sido realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Toronto y la Universidad de California en Riverside. El fósil fue encontrado en la Formación Brandon Bridge, dentro del yacimiento de Waukesha Lagerstätte, famoso por conservar organismos blandos que rara vez dejan huella en el registro geológico. La identificación del fósil fue posible gracias a la colaboración internacional entre los investigadores, que incluyó a la paleontóloga Danielle de Carle y al paleontólogo Karma Nanglu. El descubrimiento ha generado un gran interés en la comunidad científica y ha sido considerado como un hallazgo excepcional que cambia nuestra comprensión de la evolución de las sanguijuelas.