Un estudio de la Universidad Eötvös Loránd en Hungría analiza la capacidad biológica de los perros para hablar como los humanos. El equipo examinó la anatomía y la cognición de los canes, y encontró que tienen una laringe y un control vocal más flexible de lo esperado, lo que les permite producir una amplia gama de frecuencias formantes. Sin embargo, el gran obstáculo no es técnico, sino evolutivo, ya que los perros no necesitan hablar para comunicarse. El estudio concluye que los perros podrían tener cierta flexibilidad vocal y una comprensión auditiva avanzada, pero no las condiciones ni la necesidad evolutiva para hablar como nosotros. El Dr. Tamás Faragó, líder del estudio, explica que comparar cómo se comunican los perros con nosotros puede ofrecer pistas sobre las condiciones cognitivas y neuronales que permitieron que nuestros antepasados desarrollaran el habla. La investigación no busca darle voz a los perros, sino descifrar el origen del lenguaje humano.