Un equipo internacional de científicos ha descubierto que más de 20 especies de aves utilizan y entienden el mismo tipo de grito de advertencia para defender sus nidos. Este grito, descrito como una vocalización aguda, prolongada y áspera, se produce cuando detectan un parásito que intenta dejar sus huevos en su nido. Los científicos creen que este sonido cumple una función cooperativa, ya que otras aves acuden a ayudar al escuchar este grito. El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution, sugiere que el significado de la señal está profundamente arraigado en la biología de las aves. Los investigadores encontraron que las aves nacen sabiendo qué significa el grito, pero deben aprender cuándo usarlo. Esto se comprobó al reproducir grabaciones del sonido en zonas donde viven especies distintas, y las aves respondían de inmediato. El equipo de investigación está encabezado por William E. Feeney, de la Estación Biológica de Doñana. El estudio aporta pruebas de que las aves combinan aprendizaje y herencia natural para comunicarse, un proceso que podría asemejarse a los primeros pasos de la evolución del lenguaje humano.