Benjamin Aldridge, fotógrafo especializado en naturaleza, logró capturar por primera vez a un gato marsupial mostrando biofluorescencia en estado salvaje. El hallazgo fue publicado en el Concurso de Fotografía Científica de Beaker Street y seleccionado entre las 12 mejores imágenes. La biofluorescencia podría desempeñar un papel clave en la comunicación entre individuos, en el camuflaje o en la protección contra depredadores. El gato marsupial está catalogado en estado crítico de conservación debido a la pérdida de hábitat y la presión humana. La exposición de estas imágenes en el Museo de Tasmania busca sensibilizar al público sobre la importancia de conservar entornos nativos y reducir la contaminación lumínica que altera los ecosistemas nocturnos. La biofluorescencia es un fenómeno que se había observado en peces, reptiles e incluso algunos monotremas, pero nunca en un mamífero en peligro crítico. El registro tiene un valor excepcional y abre un nuevo campo de investigación en ecología y evolución.