Un grupo de científicos estadounidenses del Cold Spring Harbor Laboratory (CSHL) logró aislar y mapear los reguladores genéticos de las células madre vegetales, lo que abre la posibilidad de mejorar rendimientos, crear cultivos resilientes y reforzar la producción de biocombustibles. El estudio utilizó secuenciación de ARN unicelular para analizar células madre de maíz y Arabidopsis, identificando miles de genes activos en estas zonas de crecimiento. El mapa genético es inédito, con más de 5.000 células con expresión de CLAVATA3 y 1.000 con WUSCHEL. El profesor David Jackson, líder del proyecto, afirma que este conocimiento fundamental guiará la investigación durante la próxima década y servirá para diseñar cultivos más resilientes o productivos. El potencial de este atlas genético es significativo, ya que permite desarrollar variedades capaces de rendir más con menos agua, resistir plagas y producir más biomasa para biocombustibles.