Investigadores de las universidades de Cornell y Aalto han desarrollado una tecnología que permite identificar peces por su voz. El proyecto FishEye Collaborative recopiló más de 20 horas de grabación en Curazao y logró asociar sonidos naturales a 46 especies de peces. La innovación combina audio espacial y vídeo de 360°, lo que permite localizar la dirección del sonido y asociarlo a un pez específico. Esto puede ayudar a la conservación marina, ya que los arrecifes de coral enfrentan amenazas como el cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad. La tecnología puede ser utilizada para monitorear la salud de los arrecifes y diseñar estrategias efectivas de restauración. Los científicos pueden registrar comportamientos y sonidos sin necesidad de buzos ni embarcaciones, obteniendo información continua y sin perturbaciones. La posibilidad de 'escuchar' a los peces no es solo una curiosidad científica, sino una revolución en la forma en que interactuamos con el océano.