El CERN alberga el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), una máquina de 27 kilómetros de circunferencia diseñada para recrear las condiciones que dieron forma al universo hace 13.800 millones de años. El LHC atraviesa la frontera entre Suiza y Francia y utiliza más de mil imanes superconductores enfriados con helio líquido hasta los –271 °C. La colisión de protones acelerados casi a la velocidad de la luz revela partículas nuevas, como el bosón de Higgs, confirmado en 2012. El LHC busca responder preguntas sobre la materia oscura, la antimateria y dimensiones ocultas. El CERN planea construir un acelerador aún mayor, de 100 kilómetros de circunferencia, para alcanzar energías tres veces superiores y acercarse al instante inicial del universo. La humanidad busca entender por qué hay algo en lugar de nada.