En 2023, un estallido de rayos gamma llamado GRB 230307A fue registrado por los telescopios chinos GECAM-B y GECAM-C, junto con el observatorio Fermi de la NASA. El evento fue el segundo estallido de rayos gamma más brillante jamás observado, con una duración de más de 200 segundos. Los investigadores de la Universidad de Nankín analizaron los datos y encontraron una señal periódica que se repetía 909 veces por segundo, correspondiente al giro de un magnetar recién nacido. El hallazgo fue liderado por Run-Chao Chen y Bing Zhang, de la Universidad de Hong Kong, y publicado en Nature Astronomy. El magnetar tiene un campo magnético tan potente que podría borrar los datos de cualquier disco duro desde millones de kilómetros de distancia. El pulso de 160 milisegundos corresponde al vertiginoso giro del magnetar, que completa una rotación en menos de una milésima de segundo. El descubrimiento abre una ventana hacia la astrofísica multimensajero y cambia lo que sabemos sobre los rayos gamma.