Un equipo de científicos en Hefei, China, logró generar un campo magnético de 351.000 gauss, 700.000 veces superior al de la Tierra, utilizando un imán superconductor. El campo se mantuvo estable durante 30 minutos, demostrando la seguridad del sistema. El récord anterior era de 27.500 gauss. El imán fue desarrollado por el Instituto de Física del Plasma de la Academia China de Ciencias, en colaboración con centros especializados en superconductividad. La aplicación de este campo magnético podría revolucionar la fusión nuclear, el transporte mediante levitación magnética, la propulsión espacial y la transmisión de energía eléctrica. China refuerza su liderazgo en investigación en superconductores y lanza un mensaje claro sobre la posibilidad de construir dispositivos prácticos capaces de manejar campos magnéticos extremos.