Robert Dudley, biólogo evolutivo de la Universidad de California en Berkeley, publicó en 2014 el libro 'El mono borracho', donde exploraba las raíces evolutivas de la afición a alcohol. Un estudio reciente publicado en la revista Science Advance encontró que los chimpancés salvajes consumen diariamente el equivalente alcohólico a una o dos copas humanas. El equipo analizó las frutas que consumían los chimpancés en Uganda y Costa de Marfil, descubriendo que tenían una concentración media de 0,3% de alcohol. Los chimpancés consumen unos 4,5 kilos de fruta al día, lo que supone más de 14 gramos de etanol, equivalente a una copa estándar en EEUU. Ajustando por el peso corporal, la exposición equivale a casi dos copas. Los investigadores no encontraron signos de embriaguez en los chimpancés, ya que consumen el alcohol a lo largo del día. El estudio sugiere que el gusto por el alcohol puede tener una base evolutiva, pero el abuso de etanol y los problemas de salud que provoca son una cuestión diferente.