Investigadores de la Universidad de California en Berkeley analizaron más de 500 frutos de 20 especies en los parques nacionales de Kibale y Taï, observando que los chimpancés consumen unos 4,5 kilos de fruta diarios, con un contenido medio de etanol del 0,31% al 0,32%. Esto equivale a beber entre 13 y 15 gramos de alcohol al día, lo mismo que dos o tres cañas de cerveza. Robert Dudley sostiene que este consumo confirma la hipótesis del 'mono borracho', planteada hace más de veinte años, que sugiere que la atracción por el alcohol tiene un origen evolutivo. Durante millones de años, los homínidos estuvieron expuestos al etanol de los frutos en fermentación, lo que moldeó su fisiología y conducta. El alcohol podría haber funcionado como una guía para identificar alimentos ricos en energía y como un estimulante para comer más. Los resultados explican por qué el 85% de la dieta de los chimpancés está compuesta por frutas maduras. El etanol en dosis bajas se convierte en un recurso aprovechable sin producir efectos visibles de embriaguez.