Un equipo de científicos ha descubierto que las orugas del gusano de la cera pueden devorar y metabolizar el polietileno, el plástico más común del mundo, a una velocidad asombrosa. 2.000 orugas pueden acabar con una bolsa de polietileno estándar en 24 horas. Sin embargo, una dieta exclusiva de plástico es mortal para los gusanos. Los científicos están experimentando con co-suplementos para mezclar con el polietileno y también están estudiando los mecanismos biológicos y el microbioma intestinal de las orugas para identificar las enzimas y bacterias responsables de la descomposición del plástico. El Dr. Bryan Cassone, profesor de la Universidad de Brandon, lidera el proyecto. La investigación podría tener un impacto económico positivo, ya que la cría masiva de gusanos de la cera generaría una enorme cantidad de biomasa de insectos que podrían convertirse en una fuente de alimento para la acuicultura.