Un estudio científico ha certificado que los gusanos devoradores de huesos llevan 100 millones de años de evolución. Estos gusanos conviven en las profundidades del océano y se alimentan de restos óseos de ballenas y otros animales marinos. Los investigadores de la University College of London (UCL) y el Museo de Historia Natural del Reino Unido han identificado siete nuevos tipos de gusanos fósiles que se remontan al período Cretácico. En ese momento, las ballenas aún no existían, pero se han encontrado huellas de estos gusanos en los huesos de grandes réptiles extintos como mosauros, ictiosaurios y plesiosaurios. La paleontóloga británica Sarah Jamison-Todd asegura que no se ha encontrado nada similar a las galerías excavadas por estos gusanos. El equipo de investigadores utilizó tomografías computarizadas para construir modelos 3D de 130 fósiles y encontraron rastros claros de galerías excavadas en seis de ellos. La diversidad de estos gusanos ha cambiado durante millones de años, pero se ha mantenido una notable estabilidad evolutiva.