En la última década, una revolución silenciosa en neurociencia está dibujando los primeros mapas completos del desarrollo cerebral humano, desde antes del nacimiento hasta la vida adulta. El BrainSpan Atlas of the Developing Human Brain ha permitido rastrear qué genes se activan en cada zona del cerebro fetal, revelando un proceso casi coreográfico. El Developing Human Connectome Project ha reunido cientos de resonancias magnéticas de bebés y fetos para crear un atlas tridimensional de sus conexiones neuronales. El Human Connectome Project ha mapeado las redes neuronales de miles de personas para entender cómo regiones distantes colaboran entre sí. El BigBrain Project es un atlas tridimensional a resolución microscópica que reconstruye un cerebro humano capa por capa, con precisión de 20 micras. Europa también avanza en su propio esfuerzo con el Human Brain Project y su plataforma digital EBRAINS. Los mapas revelan que el cerebro no crece de forma aleatoria, sino siguiendo un patrón ordenado. Las áreas sensoriales son las primeras en desarrollarse, mientras que las regiones responsables del pensamiento abstracto o la planificación tardan más y alcanzan su madurez durante la adolescencia.