Un equipo de la University College London (UCL) ha descubierto que añadir tiocianato de guanidinio a las perovskitas permite fabricar células solares más eficientes y estables. En ensayos con perovskitas de estaño y plomo, lograron un 22,3% de eficiencia, cerca del récord para esa familia. El tiocianato de guanidinio actúa como un modulador, ralentizando y controlando el proceso de formación de los cristales, lo que permite capas más lisas y uniformes. Esto se traduce en dispositivos más eficientes y duraderos. Las implicaciones van más allá de un récord en laboratorio, ya que cada capa de las celdas de tándem de perovskita puede diseñarse para absorber diferentes partes del espectro solar, lo que permite aprovechar más luz y convertirla en electricidad. El estudio de ACS Energy Letters profundizó en este mecanismo y encontró que los cationes de guanidinio no solo mejoran la calidad del cristal, sino que también facilitan la extracción de carga eléctrica, reducen la migración de iones y aumentan la estabilidad. El primer autor del estudio, Yueyao Dong, destacó que al modular la formación de los cristales de manera controlada, pudieron crear películas de mucha mayor calidad, lo que se traduce directamente en dispositivos más eficientes y duraderos.