Los científicos de la universidad estadounidense de Harvard han llegado a una conclusión sobre la construcción de paneles solares. El lugar donde los módulos energéticos se construyen marca una diferencia decisiva. Los datos recogidos en un periodo de cinco años (2018 a 2023) respaldan esta tesis. Según la publicación, la energía solar puede reducir las emisiones de CO2, pero esto depende en gran medida de la región en la que se construya. La investigación se titula Cuantificación del impacto de la adopción de la energía solar en la reducción de las emisiones de CO2 y se publicó en la revista científica Science Advances. Los expertos explican que los efectos de la energía solar varían según la región debido a factores como la base baja, restricciones geográficas y económicas, y condiciones de la red eléctrica local. La energía solar representa solo el 4% del suministro de electricidad en EEUU en la actualidad. Los científicos enfatizan la importancia y necesidad de la energía solar para garantizar que las emisiones de CO2 sean significativamente más bajas en un futuro.