La sonda JUICE de la Agencia Espacial Europea (ESA) se dirige hacia Júpiter y utilizó la gravedad de la Tierra y de Venus para impulsarse. A pocas semanas de su paso junto a Venus, la misión hizo silencio, poniendo en riesgo su capacidad para cumplir con el encuentro. El equipo de ingenieros detectó la anomalía el 16 de julio y trabajó contrarreloj para resolver el problema. La nave espacial iba a resetearse automáticamente en 144 días, pero el equipo no podía esperar tanto tiempo. Después de 20 horas, la señal de un comando finalmente alcanzó a la nave y ésta respondió. El problema se debió a un fallo en el software de control del tiempo, que hizo que la señal de JUICE se volviera demasiado débil. El equipo resolvió el problema y ahora busca formas de asegurar que la señal de JUICE se reciba siempre. La nave pesa 6 toneladas y se espera que llegue al sistema de Júpiter en 2031. El lanzamiento de JUICE fue el 14 de abril de 2023 y la nave lleva instrumentos para explorar Júpiter y sus tres lunas con océanos: Ganímedes, Calixto y Europa.