La defensa planetaria es una disciplina que busca proteger la Tierra de impactos de asteroides y cometas. En 2024, el asteroide 2024 YR4 tuvo un 3,1% de probabilidades de colisión con la Tierra, lo que activó los protocolos de la Red Internacional de Alerta de Asteroides. La coordinación entre equipos de todo el planeta permitió reducir la amenaza al mínimo. La Unión Europea ha apostado por el telescopio FlyEye, que puede rastrear áreas inmensas del firmamento en cuestión de horas. El telescopio Rubin en Chile se prepara para confeccionar el censo más completo de objetos del Sistema Solar. La misión DART de la NASA alteró la órbita de un asteroide en 2022, y la misión Hera de la ESA medirá los efectos de esa colisión en 2026. Más de 40.000 objetos cercanos a la Tierra han sido identificados, pero podrían existir millones. La defensa planetaria no es un lujo, sino una necesidad estratégica.