Ourense sufre una ola de incendios que ha calcinado más de 20.000 hectáreas, afectando gravemente al sector vitivinícola. La provincia concentra cuatro Denominaciones de Origen y un tercio de los viñedos gallegos. Los viticultores locales informan que el fuego y el calor extremo están dañando las uvas y las cepas, lo que compromete la calidad y cantidad de la producción. La vendimia, prevista para finales de agosto o principios de septiembre, se ve amenazada. Ourense es un pilar del vino gallego, y la ola de incendios no solo amenaza empleos y economía, sino también una tradición centenaria. La comunidad ha acumulado más de 70.000 hectáreas quemadas en dos semanas, una superficie mayor que la ciudad de Madrid. Ernesto Rodríguez, bodeguero en Monterrei, advierte que el calor y el fuego están causando daños irreversibles en las viñas jóvenes.