Los incendios forestales afectan a decenas de miles de hectáreas en España cada año, con un 95% de ellos provocados por acciones humanas. Para prevenirlos, es fundamental extremar las precauciones entre junio y noviembre, evitando actividades de riesgo como encender fuego en el monte, abandonar residuos combustibles y arrojar colillas o cerillas. También es importante cuidar dónde se aparcas y cómo se utiliza la maquinaria, ya que el contacto del tubo de escape de un vehículo con pasto seco puede provocar una chispa. Las barbacoas solo están permitidas en instalaciones fijas y reguladas, y es fundamental supervisarlas constantemente y extinguirlas totalmente antes de abandonar el lugar. Si se avista un incendio, es importante actuar rápido y llamar al 112, proporcionando toda la información posible. También es fundamental proteger la vivienda rural, limpiando el entorno, mejorando la estructura y utilizando materiales resistentes al fuego. La gestión forestal preventiva es clave, y se pueden crear cortafuegos verdes que frenen el avance del fuego sin dañar el entorno visual ni ecológico. La educación y la conciencia ciudadana también son fundamentales para prevenir incendios forestales.