El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, una joya medioambiental del Mediterráneo, está siendo víctima de su propia popularidad. En julio, más de 15.000 vehículos accedieron a sus playas y calas reguladas. La denuncia de PACMA advierte de la destrucción de una importante zona de dunas convertida en parking. La formación animalista lamenta la falta de mantenimiento de la valla que protegía la zona, lo que permite el paso de personas y coches. La Junta de Andalucía ha lanzado un comunicado para recordar la importancia de actuar con responsabilidad y respeto en el parque. Se han tomado medidas como controlar los accesos a varias playas y establecer un ticket de seis euros por vehículo para aparcar. La media diaria de vehículos en julio fue de 485. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente recuerda que la conservación del parque es una tarea colectiva y que la conducta individual de cada visitante tiene un peso decisivo.