El informe Emissions Gap Report 2025 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente confirma que el mundo superará los 1,5 °C en menos de 10 años. El informe destaca que las acciones actuales son insuficientes y que la temperatura del planeta aumentará entre 2,3 y 2,5 °C para el año 2100. Para evitar que el exceso sea permanente, las emisiones globales deben reducirse un 55% para 2035. El informe también destaca que los países del G20 tienen una responsabilidad desproporcionada y que solo siete de sus miembros han presentado objetivos climáticos para 2035. La ventana para actuar es estrecha, pero aún no está cerrada. Se puede limitar el exceso por encima de 1,5 °C a unos 0,3 °C temporales, y regresar a ese umbral hacia finales de siglo. Las herramientas para lograrlo ya existen, como el despliegue global de energías renovables, pero falta voluntad política y cooperación internacional.