Un estudio ha analizado 22 de los 34 'signos vitales' planetarios, como la temperatura global, la masa de hielo y el calor oceánico, y ha concluido que debemos preocuparnos. El informe confirma que 2024 fue el año más caluroso jamás registrado, y que el calentamiento global parece estar acelerándose. El calor oceánico alcanzó un máximo histórico, contribuyendo al evento del blanqueamiento de coral más extenso jamás registrado, afectando a un 84% de los arrecifes del mundo. La pérdida de hielo en Groenlandia y la Antártida ha alcanzado mínimos históricos, y los científicos advierten que las capas de hielo podrían estar superando puntos de inflexión críticos. El consumo de combustibles fósiles alcanzó un nuevo récord en 2024, superando en 31 veces al consumo de energías renovables. El informe destaca la necesidad de revertir o retrasar los desenlaces fatalistas, y apunta a la rápida eliminación de los combustibles fósiles y la adopción de energías renovables como una posible solución.