Un equipo de investigadores del MIT ha creado una herramienta llamada SCIGEN que permite guiar a los modelos de inteligencia artificial generativa para proponer materiales con estructuras atómicas específicas, clave para lograr propiedades cuánticas deseadas. SCIGEN introduce restricciones estructurales que orientan el proceso creativo de la IA, permitiendo generar millones de candidatos sin desviarse del objetivo. Al probar SCIGEN sobre un modelo conocido llamado DiffCSP, el equipo pidió que generara materiales con redes de tipo arquimediano, formadas por la repetición de varios tipos de polígonos. El experimento arrojó más de 10 millones de materiales candidatos, de los cuales un millón superaron una evaluación inicial de estabilidad. Los investigadores sintetizaron dos nuevos compuestos: TiPdBi y TiPbSb, que presentaban comportamientos alineados con las predicciones del modelo. SCIGEN cambia las reglas del juego al proporcionar a los científicos una herramienta para generar, de manera dirigida, miles de materiales que ya cumplen condiciones geométricas específicas. El equipo planea extender SCIGEN para incorporar no solo restricciones geométricas, sino también requisitos químicos y funcionales.