Un estudio genético publicado en la revista Nature revela que el sistema que permitió a los humanos tener dedos se originó en la regulación genética de la cloaca de antiguos peces. La conexión no es simbólica, sino funcional, molecular y evolutiva. Los autores descubrieron que la maquinaria genética que en los peces formaba la cloaca fue adaptada por los vertebrados terrestres para moldear los dedos. El estudio se basa en un experimento comparativo entre ratones y peces, utilizando herramientas genéticas como CRISPR-Cas9. Los resultados muestran que las mismas regiones del ADN regulan estructuras distintas en distintos animales, dependiendo de la etapa evolutiva. El estudio tiene implicaciones profundas para la biología del desarrollo y la evolución, y resuelve un debate abierto sobre si los peces poseían mecanismos genéticos preadaptados para formar estructuras similares a los dedos. El estudio se publicó el 22 de septiembre de 2025 en la revista Nature, y cuenta con la participación de investigadores como Aurélie Hintermann, Christopher C. Bolt y Denis Duboule.