Un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Australia ha desarrollado una técnica no invasiva para medir la actividad cardíaca de insectos sin tocarlos. Utilizando vídeos comunes, incluso grabados con teléfonos móviles, los científicos han encontrado una forma de medir la actividad cardíaca de artrópodos sin necesidad de contacto físico. La técnica se basa en el procesamiento digital de señales, que analiza imágenes en movimiento para detectar cambios sutiles en los cuerpos de los insectos. Los investigadores han validado la técnica comparando los resultados con técnicas tradicionales y han encontrado que los valores coinciden. La técnica tiene múltiples aplicaciones, desde el estudio del estrés en abejas expuestas a pesticidas hasta la evaluación del impacto del cambio climático en la fisiología de especies específicas. Los investigadores, liderados por Danyi Wang y Javaan Chahl, han publicado los detalles técnicos en la revista Archives of Insect Biochemistry and Physiology. La técnica puede ser utilizada para estudiar el envejecimiento en insectos y analizar cómo varía la frecuencia cardíaca a lo largo del tiempo en condiciones normales. La técnica también puede ser utilizada para monitorear la salud de artrópodos sin interferencias y tiene un gran potencial para la conservación de especies amenazadas.