Un equipo internacional de científicos liderado por Iliana Medina y William Allen realizó un experimento en seis continentes para entender cómo reaccionan los depredadores ante diferentes patrones de color. Colocaron 15.018 mariposas de papel en 21 bosques con tres patrones de color: marrón camuflado, naranja y negro, y turquesa y negro. Los resultados mostraron que no hay una táctica ganadora universal, y que el entorno y la experiencia previa de los depredadores influyen en la eficacia de cada patrón de color. En lugares con mucha competencia entre depredadores y poca luz, el camuflaje fue más eficaz, mientras que en hábitats luminosos y con menos competencia, los colores de advertencia funcionaron mejor. El estudio refuerza la idea de que la defensa visual es dinámica y cambia según la presión ecológica del momento y el lugar. Los científicos planean ampliar los experimentos incorporando movimiento, olor y más tipos de depredadores.