Un informe de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E) analiza datos de más de 800.000 vehículos registrados entre 2021 y 2023 y concluye que los vehículos híbridos enchufables (PHEV) emiten solo un 19% menos de CO2 que los coches de gasolina tradicionales. Esto contrasta con las cifras oficiales que prometen una reducción de emisiones de hasta un 75%. La discrepancia se debe a la brecha entre lo que los fabricantes prometen y lo que ocurre cuando los PHEV circulan por la calle. El informe destaca que las pruebas WLTP se basan en supuestos estandarizados que no consideran cómo se comportan realmente los conductores. El 'Utility Factor' (UF) se sobreestima, lo que lleva a una mala representación de la realidad. En la práctica, muchos PHEV dependen mucho más del motor de gasolina de lo que se esperaba. El informe pide que se elimine la excepción que les permite a los PHEV seguir vendiéndose más allá de 2035 y que se mantengan los objetivos climáticos sin concesiones. Se apuesta por fomentar políticas que impulsen el vehículo eléctrico puro como la alternativa más sostenible y realista a largo plazo.