Un estudio de la Universidad de Göttingen en Alemania ha analizado dientes fosilizados de dinosaurios para determinar la composición atmosférica de hace millones de años. Los resultados muestran que durante el periodo Cretácico, hace aproximadamente 100 millones de años, los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera alcanzaban las 750 partes por millón (ppm). En el Jurásico tardío, estos niveles subieron a cerca de 1.200 ppm. Esto representa cuatro veces más CO2 que en la era preindustrial y casi el triple del nivel actual (alrededor de 430 ppm). El estudio también reveló que la fotosíntesis global durante el Mesozoico era mucho más activa que hoy, con una productividad vegetal más del doble que la actual. El autor principal del estudio, Dr. Dingsu Feng, destacó que esta técnica podría aplicarse para analizar periodos aún más antiguos, como el evento de extinción masiva de hace 252 millones de años conocido como La Gran Mortandad.