Las cabras miotónicas son una raza estadounidense que se caracteriza por su peculiaridad genética, que les hace tensarse y caer al suelo cuando se sobresaltan. Esta condición se debe a una alteración en los canales iónicos de las fibras musculares, específicamente los de cloro. La historia de esta raza comienza en Tennessee en la década de 1880, cuando un trabajador agrícola llamado John Tinsley llegó con cuatro cabras que presentaban esta peculiaridad. En 1939, se demostró que la miotonía congénita era un trastorno neuromuscular hereditario. Las cabras miotónicas desarrollan una musculatura más compacta y abundante, lo que las hace apreciadas por el sector cárnico. Sin embargo, esta condición no es inocua, ya que las caídas pueden provocar golpes, fracturas o lesiones. La popularidad viral de estas cabras ha generado debates éticos sobre la crueldad de provocar intencionadamente el bloqueo muscular para reírse de ellas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura considera a esta raza en riesgo de desaparición.