El micelio, parte subteránea de los hongos, se utiliza para crear bloques de construcción sostenibles y resistentes. Al combinar micelio con residuos agrícolas, se forma una masa que se seca para crear bloques ligeros y sostenibles. Estos bloques tienen propiedades destacadas como sostenibilidad, captura de carbono, aislamiento térmico y acústico, y resistencia a la humedad. La empresa Ecovative Design ha desarrollado soluciones como Greensulate y MycoComposite, y proyectos arquitectónicos como la torre Hy-Fi en Nueva York. La Universidad Politécnica de Cartagena ha desarrollado ladrillos de micelio que superan los 8 MPa de resistencia. Aunque enfrentan desafíos como la escasa adopción comercial y la sensibilidad a la humedad, los bloques de micelio ofrecen una solución tangible a los problemas ambientales de la industria de la construcción. La producción de estos bloques puede tardar semanas o meses, pero ofrecen una alternativa sostenible a los materiales convencionales. En Namibia, se producen bloques con micelio y arbustos invasores, reduciendo costos de construcción y combatiendo la desertificación. La UPCT ha generado soluciones locales con residuos agrícolas que permiten un secado eficiente y una resistencia mecánica superior a la de los ladrillos tradicionales.