Los científicos han capturado en tiempo real la muerte de una placa tectónica en el fondo del Pacífico Norte, frente a Canadá. La corteza terrestre se está desgarrando en la zona de subducción de Cascadia, lo que no es solo un hallazgo geológico, sino el retrato de la muerte de una placa tectónica. El equipo liderado por el geólogo Brandon Shuck de la Universidad Estatal de Luisiana logró mapear con precisión el colapso activo de la placa de Juan de Fuca y la microplaca Explorer, ambas hundiéndose bajo América del Norte. El proceso no es limpio ni gradual, sino que las placas se están rompiendo a lo largo de la Zona de Falla de Nootka, una cicatriz de 20 kilómetros de ancho que corta la corteza oceánica. Los datos sísmicos revelan que la falla actúa como una cizalla colosal, arrancando pedazos enteros de la corteza. Al norte, la placa Explorer colapsa de forma abrupta, cayendo casi cinco kilómetros hacia el manto, mientras que al sur, la placa de Juan de Fuca se dobla lentamente, acumulando tensión. Este modelo 4D ayuda a explicar la existencia de microplacas fósiles y podría estar detrás de episodios de vulcanismo anómalo en el noroeste del Pacífico.