La costa oeste de EE.UU. enfrenta una amenaza silenciosa debido a una falla geológica que permanece inactiva desde hace siglos. Un grupo de investigadores ha publicado proyecciones que alertan sobre la posibilidad de un megatsunami capaz de borrar ciudades enteras del mapa en menos de una hora. La zona de subducción de Cascadia, que se extiende desde Canadá hasta el norte de California, es el foco de la preocupación. Existe un 15% de probabilidades de que un terremoto de magnitud 8,0 o mayor ocurra allí en los próximos 50 años. Las zonas más vulnerables incluyen el sur del estado de Washington, el norte de Oregón y el norte de California. Los modelos de simulación proyectan olas de hasta 300 metros de altura, desplazándose a una velocidad imparable hacia la costa. Las principales ciudades en riesgo incluyen Seattle y Portland, además de Hawái y partes de Alaska. La última vez que Cascadia liberó su energía fue en el año 1700, y desde entonces, la tensión se ha acumulado silenciosamente bajo tierra.